Soy fan del ejemplo hipotético que un profesor nos dio en clase para explicar si el Marketing engaña o no para vender (porque vaya que las personas piensan eso...) y va más o menos así:
"Imagina que hay una fiesta de reunión de tu generación de Preparatoria. Van a ir todos tus compañeros, amigos que no ves desde el día de graduación, y claro... tu ex-novia también estará ahí. Y por si fuera poco, también la chica que te gustaba, la más guapa del salón. Llega el día de la fiesta y aunque intercambias palabras con ambas, enfocaste tu atención especialmente en tu ex-novia, con quien bailaste y hasta coqueteaste un poco durante la noche. Al día siguiente, ves a tu novia y ella pregunta sobre la fiesta. Tú contestas que bien, sin dar demasiados detalles, entonces directamente te pregunta...
"¿Y también fue tu ex-novia?"

"Sí, también estuvo ahí" contestas. Ella se queda en silencio y es el fin de la conversación. (Aunque claro, más tarde le preguntarás que tiene y dirá que "nada"...)
Y aquí es donde viene lo importante de la historia: "¿Engañaste a tu novia al sólo decirle que sí, sin dar detalles de lo que pasó en la fiesta? NO. Ella no preguntó si bailaste con tu ex, si coqueteaste con ella, o si pasó algo más. Contestaste a su pregunta con la verdad, y para evitar conflictos en tu relación, omitiste dar información de más. Punto."
Moraleja: no se trata de engañar a nadie, simplemente de resaltar los puntos positivos para lograr vender algo, atraer al cliente, hacer que se interese por conocer una marca, en fin. Ninguna marca mundialmente famosa habría llegado hasta donde está si vendiera sólo mencionando los defectos o fallos que puede llegar a tener su producto/servicio. Aunque claro, si un cliente pregunta sobre lo que puede llegar a fallar, se contesta con la verdad pero siempre resaltando los puntos positivos para quitarle peso a los negativos.

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