sábado, 24 de octubre de 2015

Nombres inolvidables

Es curioso ver cómo hay cosas que ni siquiera podemos retener en la memoria a corto plazo, y otras que así pasen décadas siguen claras en nuestra mente. Desde un evento hasta un nombre, hay ciertas cosas que simplemente nunca se nos van a olvidar.

Hoy en día crear algo es un reto; o ya existe, o hay algo similar, o el nombre que queríamos ponerle ya está ocupado por algo/alguien más. Muchas veces creemos que el problema es buscar el nombre perfecto para nuestra creación, pero hoy en día el verdadero problema es que siga disponible (a menos que quieras aventurarte en el mar de conflictos legales).

Y aún hay un reto más; que ese nombre sea inolvidable. Especialmente hablando de Marketing, los nombres como bien lo decía Prem Dayal en su libro - véase entrada "Marketing a.C."-, son importantes para destacar en un mundo donde ya casi existe todo.

Si dicen que estamos expuestos a más de 2,000 impactos publicitarios al día, de esa cantidad son contados de los que podemos realmente recordar nombre, logo o producto. ¿Y qué será lo que nos haga, específicamente, recordar esos cuántos nombres?

Recuerdo haber escuchado que cualquier buen nombre fácil de recordar no debería tener más de 6 letras. Me viene a la mente Apple, Google, Pepsi, Dove, Nestlé, Sony, Audi... ¿pero qué hay con nombres como Yves Saint Laurent, Procter & Gamble, Abercrombie & Fitch, o el de la opacada competencia de Starbucks: The Coffee Bean & Tea Leaf. Y en muchos casos de alguna manera u otra logramos recordar y pronunciar estos nombres mucho más largos, pero vaya que es más cómodo decir Cisco que Western Communication Systems. 

Otro punto recomendado para crear nombres es que se relacionen en algo con lo que vendes, para crear un vínculo entre marca-producto. Aunque creo que ésta es de las menos seguidas hoy en día, y muchas veces resalta más un nombre que aunque no se relacione con el producto, se adhiere a nuestra mente y crea el vínculo con lo que vende. Un caso muy claro es el de la ropa Mango, que actualmente tiene una muy buena campaña protagonizada por las modelos Kate Moss y Cara Delevigne. Su dueño Isak Andic, desarrolló el proyecto casi hasta el final sin tener un nombre para su marca. Decidió ponerle así por la fruta que había probado en Filipinas en uno de sus viajes, y de ahí surgió Mango, una de las marcas de moda más exitosas de los últimos años. 

Personalmente, tengo nombres de marcas adheridos a mi mente por lo fonético, es decir, me encanta como se escuchan. Hay palabras que tienen esa ventaja de sonar bien y 'hacer quedar bien' a su marca. Sephora, una de las marcas de maquillaje más famosas actualmente, tiene a mi gusto un sonido fonético agradable y además tiene una verdadera razón de ser para su giro: Sephora es una combinación de "sephos", que en griego significa "belleza" y la versión griega de Tzipporah, que significa "pájaro" (hembra) en hebreo, y era el nombre de la esposa de Moisés en el Éxodo. 


Junto con el nombre de la marca van los colores y la tipografía, pero esto va más allá del logo, se tiene que crear todo un concepto alrededor de la marca a partir de esos elementos, y más vale que sea un concepto inconfundible e inolvidable, por supuesto. Por ejemplo, en ésta imagen donde en ningún lado se ve el logo, sabemos perfectamente de qué bebida energetizante se trata por los colores y la forma de la lata. Además, la idea de la chica en "tubos" preparándose para salir, se relaciona con que necesita energía para empezar el día. Y después de esa lata. más bien tendrá alaaas...

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